“Me siento como un principiante todo el tiempo”, dice Paul Auster

A sus 70 años, Paul Auster (Estados Unidos, 1947) se remonta al pasado y descubre a un niño con una mente en desarrollo, a veces con saltos sorprendentes y en otras ocasiones, con pasos lentos; también se piensa como un muchacho que no termina de crecer y acepta dos cosas: que no le gusta pronunciar el nombre de Donald Trump y que la única obligación de un escritor es escribir bien.

Al autor estadunidense que promocionará su novela 4 3 2 1 el próximo lunes 27 de noviembre en la edición 31 de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara y que estuvo siete años sin publicar un libro, se le cuestionó porqué en esta obra las cuatro versiones de su protagonista Archie Ferguson se remiten a la juventud, ¿será que es la etapa que determina a las personas?

“Conforme avanzamos en edad creo que la primacía de nuestras primeras experiencias empiezan a resurgir y empiezas a vivir en una zona totalmente diferente. Yo me encuentro en esa zona y quise remontarme al pasado, pensar en mi infancia, ver cuál es la diferencia no sólo entre ser niño, sino entre tener cuatro y seis años, qué tan diferente va desarrollándose tu mente. Algunas veces vamos a tener saltos increíbles y otras veces va a crecer lentamente”, responde.

Esta novela, agrega, “es la vida de una sola persona, pero se narra cuatro veces, cuatro variaciones de una misma vida. De repente se trata de crecer desde el nacimiento hasta los 21 años del personaje. Es un libro sobre el desarrollo humano”.

En 4 3 2 1 existen cuatro Archie Ferguson, los cuales comparten un mismo cuerpo, un mismo ADN pero viven muertes diferentes, además sus personalidades varían, uno es introvertido, otro no, el tercero sufre la pérdida de su padre y el cuarto está furioso con su padre.

“Este libro lo empecé a los 66 años, lo terminé a los 69 y quizás es porque sigo siendo muchacho, no acabo de crecer, sigo tratando de resolver las cosas, me siento como un principiante todo el tiempo. Todo lo que he escrito en el pasado no me interesa. Pienso en que voy a hacer a continuación, en lo que haré hoy”, expresa.

Su reciente novela resulta para el propio Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2006, algo novedoso. “Cada vez que escribo un libro, estoy ingresando en un territorio nuevo y estoy tratando de explorar las cosas de manera diferente en ese sentido, este libro es una continuación de mi búsqueda bizarra por tratar de expresar cosas en relación con lo que significa estar vivo”.

Sobre cómo vive el tiempo, Paul Auster indica que al igual que Ferguson: en uno o dos mundos al mismo tiempo. “Vivo en el mundo del aquí y el ahora, el mundo concreto físico-tridimensional y el mundo de mi imaginación, en donde se despliegan cosas diferentes pero en un momento similar. Existe el tiempo externo que es el tiempo que todos compartimos, pero existe el tiempo interno de cada individuo”.

Cuando tenía 20 años, recuerda, escribió una lista de propuestas de lo que significa estar vivo en la propia piel. “En la primera proposición decía y sigo creyéndolo, que el mundo está en mi cabeza y mi cuerpo está en el mundo. Esto me da vueltas”.

EL 45. Paul Auster asegura que escribir una novela sobre los tiempos de Donald Trump fracasaría antes de publicarse y acepta que no le gusta pronunciar el nombre del presidente de su país natal, razón por lo que lo llama “45”, aludiendo a que es la persona número 45 en ocupar la presidencia.

“Una de las diferencias que estamos viviendo en todo el mundo es el surgimiento de populistas, de gobiernos de derecha. Casi fuera como si quisiéramos acoger el fascismo o algo cercano al fascismo, algo que sea antidemocrático que está pasando en Estados Unidos con las elecciones recientes: el ala derecha ya estaba asumiendo el gobierno”, señala.

Sin que la literatura pueda ayudar a las personas de los males sociales, Auster opina que hay un entendido cuanto se cree que el arte puede resolver los problemas del mundo. “La única obligación que los escritores tiene, es escribir bien. Pero conforme las historias van desenvolviéndose, esta persona 45 ni siquiera lleva en su puesto un año y no sabemos hacia dónde vamos. Escribir una novela sobre esto me parecería inútil, fracasaría antes de publicarse”.

Ante ese panorama exhorta a los periodistas para que tomen su trabajo en serio y no sean perezosos. “Sin periodistas, nosotros seríamos presas de todo tipo de manipulación, mentiras, demagogia, terrorismo que podría ser lo que acabara dominando a todas las sociedades de este planeta”.

Los novelistas, añade, tienen un papel diferente que desempeñar, “nosotros narramos historias que esperamos cambien cosas a la larga, pero ustedes narran lo que está cambiando hoy, pero si no sabemos lo que está pasando, no podemos juzgar, pensar ni actuar”.

Publicado en La Crónica de hoy, el 26 de noviembre de 2017.

Anuncios

3 Respuestas a ““Me siento como un principiante todo el tiempo”, dice Paul Auster

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s