Ellos vivieron en el país porvenir de José Antonio Perrella

 

José Antonio Perrella es un empresario emprendedor y amante de la lectura. Año y medio le tomó escribir “Ellos vivieron en el país porvenir”. Su primera novela incluye un trabajo de investigación de acciones factibles para la reconstrucción de Venezuela. Proyectos para el país porvenir que serán promovidos desde la Fundación Cuatropés.

 

El título de esta novela nos habla de un pasado y un futuro.

Ellos: son los venezolanos, protagonistas de la historia, una historia que no se conforma con una trama convencional de amor entre Alfredo e Isabel, sino que más bien nos enseña cómo interactúan en la sociedad una gama de personajes. Cada uno viviendo su propio calvario y luchando por sobrevivivir.

El país porvenir nos sitúa en un futuro posible. La palabra porvenir es amplia, generosa, se refiere a las perspectivas de éxito en todos los campos de la vida ya sea a nivel social, profesional, económico.

El valor que tiene esta historia, la ópera prima de José Antonio Perrella, es contarnos cómo debería ser Venezuela, un país que ha sufrido malos gobiernos y se destruye para renacer como el ave fénix.

De una forma ingeniosa, el escritor logra entrelazar las  acciones de varios de sus protagonistas con los lineamientos de un país que se encamina hacia el mejor futuro para todos sus habitantes.

Perrella es un gran optimista y su amor por Venezuela lo ha llevado a delinear, con la asesoría de expertos, los cambios en determinadas áreas. Lo que se denomina en la historia el “periodo de consolidación del país” el cuál sucede en hipotético lapso de tiempo de 15 años. Las áreas a transformar que se detallan con minuciosa precisión  van desde el transporte terrestre y aéreo, la vialidad, la educación, la salud, la seguridad social, la identidad, la seguridad, la vivienda, el turismo. Es una especie de Manual para el Progreso, tan detallado y preciso que extrapolándolo a la realidad, sería una excelente guía para todos aquellos que manejen las políticas públicas de Venezuela.

Bien contada desde el punto de vista narrativo, tiene situaciones que nos enganchan desde el primer momento. La historia comienza con Isabel Contreras, socióloga, profesora universitaria que vive en la Venezuela post-chavista. Ella pudo comprarse su apartamento en Guatire gracias a un crédito hipotecario, se traslada a Caracas en un terminal moderno del sistema “Transporte para todos”. Trabaja en la Universidad Central de Venezuela. Tiene una relación amorosa con Alfredo Manfredi, economista, un emprendedor adinerado, fundador y dueño de Seguritas, exitosa empresa que creó para poder vivir en la nueva Venezuela y retribuirle todo lo que el país siempre le dio a su familia. Estos personajes son atractivos, trabajadores, seguros de sí mismos y por sobre todo, venezolanos. Cada uno tiene un pasado dramático, él por un  terrible intento de secuestro y ella por una grave enfermedad. En la trama aparecerá de la nada el ex novio de Isabel, Pedro para confundir sus vidas. Paralelamente tienen relevancia otros personajes como Elena, la mano derecha de Alfredo quien sobrepasó todas las expectativas por su eficiencia y lealtad en todos los ámbitos hacia su jefe. Jorge, su esposo, no tan académico se dedica al comercio. Estrella  y Mariela, doctoras egresadas de la  Facultad de Medicina de la UCV quienes vivirán un dramático episodio. Cristina, esposa de Alfredo sufrirá un deterioro de salud importante.

Lo que queda claro en esta novela es que cada personaje por más pequeño que sea, tiene derecho a su superación y ésta se logra con mucho trabajo y un sistema socio, político, económico que apoya a cada quien en sus sueños para que los conviertan en realidad. La nueva Venezuela es un país que brinda posibilidades de crecimiento a sus ciudadanos.

El diagnóstico es muy importante para José Antonio Perrella, el por qué se llegó a la situación de deterioro en Venezuela y cómo eso costó vidas, ruina económica, hambre y desesperanza. Llama la atención que la primera medida que se ejecutará en el periodo de consolidación, será el desmontaje de los perniciosos controles.

“El sistema impuesto por el régimen chavista convirtió los bienes en droga ilegal. Todo era escaso, en consecuencia todo era ilegal. La comida, las medicinas, los repuestos para vehículos, las divisas, la seguridad personal, los permisos para cualquier gestión pública, los pasajes aéreos, los artículos de higiene personal…” pag 109

El libro narra con mucho detalle, el desplome de la clase media en el personaje de la mamá de Elena quien añora el pasado porque sencillamente: “hubo épocas mejores”.

“Viajábamos al extranjero una vez al año, mis hijos conocen Estados Unidos, fuimos a Disney en repetidas ocasiones, a Miami, a New York; conocen Europa, menos mal que hicimos aquella vez ese crucero maravilloso que nos permitió conocer España, Francia e Italia y hasta Roma y París llegamos. Conocen Aruba. Mis hijos estudiaron en un colegio privado y luego en la Católica” pag.146

Hay un excelente manejo del aspecto descriptivo, es fácil imaginar a cada uno de los personajes tanto en lo externo como en sus más íntimas emociones.

Cada uno de los protagonistas de esta historia se asocia a alguna clase o actividad económica: el emprendedor, el empresario, el rico de cuna, la profesora, las estudiantes de medicina, los desempleados, el policía honesto, los militares sin escrúpulos, las amantes, los que se aprovecharon de las coyunturas económicas para enriquecerse, la mujer de servicio, los choferes, las secretarias, la periodista y el presidente.

La no linealidad en el relato permite recrear a través de unos detallados flashbacks, episodios del pasado de los personajes, y cómo ello incide en su  actualidad y en las acciones que van a realizar.

El pasado traumático de Venezuela dejará paso al futuro.

“El país que dejaron el régimen chavista y los gobiernos que lo precedieron era tan miserable que cualquier cosa razonable hubiese parecido un milagro ante tanta desesperanza” pag. 214

Las bases de la nueva Venezuela apuntan hacia la rentabilidad, el profesionalismo, la eficiencia y  la meritocracia.

“En la Venezuela de hoy el estado es cinco veces menor que durante el último año del periodo chavista y es difícil ingresar a sus instituciones, los empleados públicos están extraordinariamente bien remunerados, tienen una ley del trabajo y de ética acorde con su carrera pública y son ciudadanos que gozan de un prestigio creciente en la sociedad” pag. 112

En la Venezuela de la consolidación, no existen barreras. Los amantes del deporte harán caminatas que van desde el C.C. Concresa hasta el Calvario. Se divertirán por igual en el este, en el centro o en el oeste de la ciudad.  Con dos salarios mínimos, una familia de cuatro personas cubre su cesta básica. Los trabajadores pueden tener acceso a planes de adquisición de viviendas y vehículos así como a ventajosos seguros y planes para financiar sus estudios.

“Uno de los mayores logros de estas gestiones al frente del Estado es el de conferirle real libertad de elección al venezolano” pag. 282

El pasado lejano, el que vivieron los abuelos, no puede dejarse de lado, porque para muchos, representó el progreso y el crecimiento.

“Muy pronto él se dio cuenta de que había recibido uno de los regalos más preciados que un ser humano puede recibir: Venezuela le regaló a mi abuelo la esperanza” pag.233

El país evoluciona. Los efectos son claros.

“El tema político dejó de ser un asunto tan popular como lo fuera siempre entre los venezolanos pues los gobiernos que dirigieron el país en el periodo de consolidación desmontaron de inmediato la polarización e invitaron a los venezolanos a hablar más del trabajo, de seguridad, de salud y de la vida, y menos de ideología y política” pag. 314

Surge una interrogante, ¿Cuál es el tipo de líder que necesita Venezuela?

“El país necesita ahora un liderazgo diferente, liderazgo que ha estado manejando al país durante los últimos quince años y lo condujo a ser el país maravilloso que ya somos. Y ese líder, Mary, no tuvo que llenar avenidas, no tuvo que gritar hasta perder la voz, ni mojarse por la lluvia en medio de la muchedumbre, ese líder lo único que ha hecho es lograr que un inmenso equipo de gente realizara su trabajo de manera enfocada, responsable y apasionada. Pag 320

La vida de Isabel y Alfredo dará un vuelco tras una sorpresiva decisión que sin duda, es un punto y seguido para un segundo libro tal vez.

“El rumbo que en breve tomaría esta pareja requeriría que se empeñara en acercar más a Alfredo a la realidad de la vida y en efecto Isabel se encargaría de ello.” Pag 309

En fin, José Antonio Perrella sueña con la Venezuela posible y no utópica. Según sus propias palabras, todo lo escrito en su novela es factible de realizarse. La Venezuela hermosa, generosa y sufrida dejará espacio para la esperanza que siempre será el norte.

 

 

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