Adiós a grandes escritores en 2016

Con colaboración de Nicole Rueda

Importantes títulos fueron publicados este año, la mayoría de ellos como parte de la obra de autores consagrados en la literatura universal. Entre ellos estuvieron Stephen King, quien publicó la novela End of Watch y Paulo Coelho con su libro La Espía.

Pero no todo fue grato en el mundo de la literatura. En el 2016 despedimos a cuatro grandes escritores que dejaron como legado un compendio de libros que son joyas hechas verbo.

El primero en decir adiós Umberto Eco (1932-2016)

Este escritor italiano comenzó su obra en 1966 publicando cuentos infantiles. Su pasión por las letras lo llevo a engrosar el portafolio literario con numerosos ensayos y varias novelas; la mayoría de las cuales contienen entre sus líneas vestigios religiosos, que son el resultado de la educación salesiana que recibió en su infancia.

El nombre de la rosa (1980) fue la novela que lo consagró en el género narrativo. Esta obra detectivesca, ambientada en un monasterio benedictino, es de múltiples lecturas: fusiona aspectos filosóficos, culturales, históricos y policiacos. Tras recibir buenas críticas, le valió incontables premios y llegó hasta la gran pantalla seis años después de su publicación. Otros títulos de este autor son: El péndulo de Foucault (1988), La isla del día de antes (1994) y su última obra Número cero (2015).

La enigmática Harper Lee (1926-2916)

Autora de Matar a un ruiseñor. Esta obra publicada en 1960 se convirtió en un clásico de la literatura estadounidense, y ha vendido más de 30 millones de ejemplares hasta la fecha. Fue la única novela de Lee, hasta el año 2015 cuando salió a la luz la secuela Ve y pon un centinela, que en realidad fue escrita durante la década de los 50.

Matar a un ruiseñor es una novela con rasgos autobiográficos, en ella la autora muestra la desigualdad social y el racismo que padecían los pueblos sureños en Estados Unidos. Esta pieza literaria le valió un premio Pulitzer y la Medalla Presidencial de la Libertad que le fue entregada por George W. Bush, en el año 2007.

Muy poco se conoce sobre la vida de esta escritora estadounidense. No concedía entrevistas y se refugió toda la vida en su ciudad natal (Monroeville, Alabama, Estados Unidos), donde era respetada y querida por los escasos 6000 habitantes del lugar, quienes resguardaron su privacidad.

El primer Nobel húngaro Imre Kertész (1929-2016)

Con tan solo 14 años Kertész se enfrentó al Holocausto -nombre con el que no estaba de acuerdo, consideraba que diluía la violencia de los hechos- y sobrevivió. Esta devastadora vivencia le inspiró a escribir años más tarde Sin destino, obra semi-biográfica publicada en 1975.

Durante mucho tiempo se consideró a sí mismo un escritor “ignorado y malinterpretado”, pues tuvo que sobrevivir de traducciones porque los ingresos de su novela eran bajos. La vida le demostraría años más tarde todo lo contrario.

Sin destino fue un diario donde inmortalizó su tragedia. 27 años más tarde, le valió el premio más preciado por un escritor. En el 2002 le fue otorgado el Premio Nobel de Literatura “por una obra que conserva la frágil experiencia del individuo frente a la bárbara arbitrariedad de la historia”; convirtiéndose en el primer húngaro en ganar dicho reconocimiento.

La rebelión de Fernando Soto Aparicio nunca acaba (1933-2016)

Nacido en Boyacá (Colombia) fue un prolífico escritor encargado de fotografiar la realidad de su país a través de las palabras. En su extensa obra; que abarca novelas, poemarios, ensayos y guiones, levantó la voz en contra de las injusticias sociales, condenando la violencia y la desigualdad.

En su incesable producción literaria destacan la narrativa y la poesía. Siendo la novela La rebelión de las ratas (1962), su obra más famosa. Este libro cuenta la historia de Rudencio, un habitante de Timbalí: un pueblo imaginario dominado por empresas extranjeras. Con este título obtuvo el premio Selecciones Lengua Española y se consagró como escritor.

Su extensa obra enmarca la realidad social de Colombia y la relación de los personajes con los poderes establecidos en toda sociedad. Entre sus libros más destacables están: Mientras llueve (1966), Los funerales de América (1978), Voces del silencio (1950), Los bienaventurados (1960), además de una decena de poemarios y relatos.

Estos cuatro autores se enfrentaron a la realidad. De manera visceral inmortalizaron sus nombres a través de una serie de libros que guardarán un pedazo de historia de entre sus líneas. Nos despedimos de ellos hasta que su obra se nos cruce en el camino.

Si eres un ávido lector escoge un título de estos artistas para comenzar el año nuevo; si por otro lado tienes tiempo sin leer, reencuéntrate con la literatura en 2017, recorre la obra de cualquiera de estos autores.

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