Las bibliotecas y la información sobre el desarrollo.

Cada 24 de octubre, desde 1997, en España se celebra el Día de la Biblioteca como una iniciativa de la Asociación Española de Amigos del Libro Infantil y Juvenil, que tiene como fin concienciar a la sociedad acerca de la importancia de la lectura y, además, reconocer la labor de los bibliotecarios.

Por lo general, tiende a confundirse esta fecha con una llamada celebración del “Día Internacional de la Biblioteca”. Quizás esto ocurra debido a que dicha conmemoración tuvo su origen en la destrucción de la Biblioteca de Sarajevo, incendiada en 1992 durante el conflicto balcánico. Y por ello la connotación internacional.

Sin embargo, entre los días internacionales observados actualmente por las NacionesUnidas no figura para esta fecha un “Día Mundial de la Biblioteca” o algo similar. Casualmente, en este día hay dos importantes celebraciones: por una parte, el Día de las Naciones Unidas, declarado así desde 1947 para conmemorar la entrada en vigor de la Carta de las Naciones  Unidas; y por otro lado, y no por eso menos importante, el Día Mundial de Información sobre el Desarrollo.

El Día Mundial de Información sobre el Desarrollo, fue establecido en la 2115ª. Sesión plenaria de la Asamblea General de Naciones Unidas en 1972 como parte de la estrategia de difusión de información y movilización de la opinión pública respecto de los problemas del comercio y del desarrollo. La institución de la jornada, además de coincidir con el Día de las Naciones Unidas, también es la fecha en que se aprobó en 1970 la Estrategia Internacional del Desarrollo para el Segundo Decenio de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

Establece la Resolución 3038(XXVII) de la Asamblea General de Naciones Unidas (1972) que “la mejora de la difusión de la información y la movilización de la opinión pública, especialmente de la juventud, es un factor importante para lograr un mejor conocimiento de los problemas generales del desarrollo”. Hoy día, con el uso de las tecnologías de la información y las comunicaciones esta premisa ha sido posible materializarla. Y veamos por qué…

Luego de la Declaración de Principios y el Plan de Acción aprobados en la primera fase de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información, celebrada en Ginebra (2003), y del Compromiso y la Agenda para la Sociedad de la Información, aprobados en la segunda fase de la Cumbre, celebrada en Túnez (2005), las Naciones Unidas reconocieron que las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) tienen el potencial de brindar nuevas soluciones a los problemas del desarrollo, en particular en el contexto de la globalización, promoviendo el crecimiento económico, la competitividad, el acceso a la información y los conocimientos, la erradicación de la pobreza y la inclusión social. Fue así como surgió la Resolución 65/141 sobre las TIC para el desarrollo, un complemento fundamental de la celebración del Día Mundial de Información sobre el Desarrollo.

Ahora bien, en este punto, deben estar todos preguntándose: ¿Y qué tiene que ver todo esto con las bibliotecas?

Pues bien, debemos recordar que todas estas iniciativas han formado parte de los logros en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio para este año 2015. No obstante, el alcance de esta ambiciosa agenda o bien no ha podido completarse o hay aún algunos objetivos a punto de alcanzarse. Motivo por el cual las Naciones Unidas han venido negociando una nueva agenda de desarrollo (2016-2030) para seguir los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

En ese sentido, la Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas (IFLA, en sus siglas en inglés), desde el año pasado, ha comenzado a dar pasos firmes para que todo lo relacionado con el sector de bibliotecas tenga su lugar en esta agenda global. Fue así como tuvo lugar la Declaración de Lyon (2014) sobre el acceso a la información y el desarrollo, el nuevo documento de referencia mundial para el sector bibliotecario.

La Declaración de Lyon instituye un conjunto de principios que busca el mejoramiento de la calidad de vida de las personas, visualiza el derecho a la información como un elemento transformacional y supone garantizar el acceso a la información para promover el desarrollo sostenible y las sociedades democráticas. El contenido de la declaración propiamente dicha está conformado por un total de seis puntos fundamentales acerca de lo que la IFLA y sus –hasta ahora- cerca de 600 organizaciones firmantes en todo el mundo, consideran que debe ser el papel crucial del acceso a la información.

Entre los aspectos más resaltantes se pueden mencionar: el interesante planteamiento del concepto de desarrollo sostenible con un enfoque basado en derechos humanos; la importancia de la información y el conocimiento en las comunidades para la transparencia y la contraloría social; la capacidad de las bibliotecas y otros intermediarios de la información para ayudar a transmitir, organizar, estructurar y comprender la información que es importante para el desarrollo; el protagonismo de las TIC, las bibliotecas y otros intermediarios de la información para reducir las brechas entre las políticas nacionales y la implementación local; y por último, el reconocimiento pleno de que el acceso a la información y las habilidades para utilizarla eficazmente, son obligatorios para el desarrollo sostenible.

Con la Declaración de Lyon sobre el acceso a la información y el desarrollo, las bibliotecas, los archivos y los servicios de información renacen con un nuevo sentido, una misión mucho más amplia y una visión global de lo que significa la información para el desarrollo sostenible de las naciones. El hecho de que la IFLA participe activamente en la creación de la Agenda 2030 y abogue no solo por la inclusión del acceso a la información, sino por la protección del patrimonio cultural y natural, la alfabetización universal, y el acceso a las TIC, dice mucho del valor, las competencias, las habilidades y el futuro del sector bibliotecario en el plano local, nacional e  internacional.

Así las cosas, no se diga más, todas las bibliotecas y los intermediarios de la información aplaudamos a todo dar, celebremos este 24 de octubre junto a Naciones Unidas el Día Mundial de Información sobre el Desarrollo.

Colaboración de Renny Granda

Una respuesta a “Las bibliotecas y la información sobre el desarrollo.

  1. Pingback: Las bibliotecas y la información sobre el desarrollo. (Qué leer) | Libréame·

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s