César Rengifo, un digno representante del arte y la literatura venezolana

A un centenario del nacimiento del artista, rememoramos sus obras más importantes

Caraqueño de nacimiento, el gran maestro César Rengifo llegó al mundo un 14 de mayo de 1915 y murió en la misma ciudad, un 02 de noviembre de 1980. Desde 1930 estudió en la Escuela de Bellas Artes y se profesionalizó en distintas ciudades Latinoamérica como Santiago de Chile, donde becado por el Ministerio de Educación venezolana estudió pedagogía artística; y Ciudad de México, donde estudió pintura mural en la Academia de San Carlos y en la Escuela Nacional de Pintura y Escultura La Esmeralda (1937).

Rengifo se caracterizó por ser un fiel promotor cultural en su país. También fue dramaturgo, poeta, pintor y periodista. Durante varios años trabajó como reportero en el Diario “El Heraldo” de Caracas, donde luego pasó a ser Jefe de Redacción. Fue colaborador en otros periódicos y revistas. En 1948 participó en el ciclo de debates “El realismo en el arte” y publicó varios artículos en la prensa capitalina en defensa del realismo social.

Como impulsador del arte en Venezuela, Rengifo fue director de extensión cultural de la Universidad de Los Andes (ULA) y coordinador de la campaña de alfabetización de la ciudad de Mérida. En 1954 obtuvo el Premio Nacional de Pintura y el premio Arturo Michelena. Autor de 40 piezas teatrales publicadas en Venezuela y en el exterior, Rengifo obtuvo importantes éxitos, haciéndose acreedor del máximo galardón en teatro: el premio nacional, en 1980.

Nueve años más tarde, sus obras fueron publicadas en ocho tomos por parte de la ULA y, en 1995, quien fuera su esposa, Ángela Carrillo realizó un donativo a la Biblioteca Nacional con algunas de sus obras originales. Ese enfoque particular que Rengifo le dio a los temas culturales y plásticos es importante en la historia del arte en Venezuela, ya que puso de manifiesto la condición social del venezolano en todas las épocas de nuestra historia, resaltando la situación de los excluidos y marginados sociales.

Muchas de sus pinturas también reflejaron la búsqueda de identidad del venezolano, desde el pasado indígena hasta la segunda mitad del siglo. Rengifo destacó en cada obra sus pensamientos sobre la lucha de clases sociales y la pobreza, con la intención de hacerse sentir en el pueblo venezolano, que las mayorías populares se hiciesen notar, tomar conciencia de que el arte, como el país, les pertenece a todos. Su función comunicadora siempre estuvo presente en cada una de sus presentaciones, tanto que la historia, la crítica cultural y el pueblo venezolano han sido reconocidos a nivel internacional gracias a ello.

Un año después de su muerte, el Ateneo de Caracas creó el Premio Latinoamericano de Investigación César Rengifo. Hoy día, dos salas de teatro en Venezuela llevan su nombre: una en Mérida y otra en el Centro Histórico de Petare, en Caracas. Sus obras completas están publicadas en la Universidad de Los Andes y su legado proselitista y forjador de conciencias se mantienen en cada artículo, ensayo y texto relacionado a su papel social en la emancipación a través del arte y la literatura.

Colaboración de @DanielaFeblesM

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